-lA- en el mundo, nosotros con puntales

OpiniónCa

Por: Nelson Germán Sánchez


Con o sin nosotros, muchas cosas en el mundo siguen cambiando a pasos agigantados, poniendo cada vez más distancia entre realidades sociales y dejándonos rezagados en muchos aspectos sociales y económicos. Pareciera que la pandemia Covid 19, sigue siendo un acelerador para ello. Aquí algunos pocos casos, que nos obligan a hacernos una seria y fuerte reflexión sobre lo que estamos haciendo desde la administración pública y la academia con las políticas sobre ciencia, tecnología e innovación, el impulso a la creatividad, el abrir más espacios a lo digital y a nuevos sectores.

Por ejemplo, el turismo de vacunación se está poniendo de moda. Se sabe que algunas agencias de turismo europeo están organizando toda suerte de tours hacia Rusia, con el propósito de que las personas no se den solo una vueltica por la Plaza Roja, la Catedral de San Basilio, el Teatro Bolshói, el Mausoleo de Lenín o la Galería Tretriakov, si no que se vacunen con la Sputnik V, al parecer con la ayuda del propio Kremlin. Todo agendado y diseñado mediante Inteligencia Artificial –IA-.

Hace pocos días Amazon Fresh, abrió un espacio comercial sin cajeros que lo atiendan. Sucedió en Ealing, al oeste de Londres, donde el comprador puede pagar con el teléfono celular y para poder acceder hay que descargar la aplicación e instalar el código QR personalizado, el cual permite el acceso a la tienda física, de lo contrario la puerta no se abre. Además, una vez se ingresa, en el techo del local hay instaladas infinidad de cámaras y sensores para registrar los movimientos al detalle. Cada artículo que se mete en una bolsa especial que entrega un dependiente de la tienda a la entrada, se añade automáticamente al llamado carrito de compras online. Todo esto se da por una mezcla de lentes de profundidad, sensores, visión ampliada por computadoras y aprendizaje automático, o sea, inteligencia artificial -IA- ya casi autónoma.

De otra parte, pero precisamente en el campo de la IA, varios expertos en esa materia como ingenieros de sistemas y robóticos, artistas e investigadores independientes, se están preguntando si ese tipo de inteligencia puede ser creativa, con lo cual quedaría muy cerca de una “humanización”. Porque se tiene claro, dados algunos experimentos llevados a cabo, que muchas de estas máquinas están creando dibujos, incluso arte abstracto, que en un 70 por ciento los seres humanos no son capaces de identificar si fueron hechos por una computadora o por un artista. Es decir, arte hecho por algoritmos. La discusión planteada por algunos es si una máquina puede convertirse en artista. Como por ejemplo sería el caso de la robot humanoide Ai-Da, que está creando dibujos y pintando lo que ve a través de cámaras instaladas en sus “ojos”, información que transmite mediante a algoritmos a sus brazos robóticos que la procesan para culminar en trazos.


Si la máquina crea arte o no es una pregunta para la filosofía o si son quienes la programan los verdaderos artistas. Mientras, es un hecho que se están vendiendo ya por millonadas obras creadas por Inteligencia Artificial -IA -y sus creaciones se subastan en línea impulsando una nueva tendencia de consumo. En fin, un interesante debate abierto, porque para muchos la creatividad solo es posible con la conciencia humana. Pero también que esa Inteligencia Artificial puede estimular la creatividad humana a otros niveles.

Ahora bien, ya sabemos todos de la existencia de Shopia, la robot humanoide que cada día es más autónoma en sus respuestas a las inquietudes humanas, así como que algunos medios de comunicación internacionales dan cuenta de cómo otro robot, Altert 3, ya está dirigiendo orquestas sinfónicas de trayectoria y reconocimiento.

Pero esto no para ahí. Ya entramos a la era del guarda ropas digital, es decir, moda para redes sociales que se pueda lucir allí y exclusivamente ahí -no son prendas físicas-; porque se ha comprobado que blogueros e influencers muchas veces utilizan y compran ropa para mostrar una sola vez en sus cuentas individuales. Al parecer, este negocio de moda digital y su venta para lucir en lo virtual está tomándose el mercado. Ello dentro de la idea de hacer sostenible el sector de la moda, que se supone es uno de los más contaminantes del mundo por todo el proceso textil, confección, tinturado, gasto de agua y desperdicios que acarrea.

En conclusión, todo avanza vertiginosamente en esta nueva normalidad digital, hacia una modernidad tecnológica. Mientras, nosotros en Ibagué, aún seguimos viendo como una obra pública (Coliseo Multideportes) se ha rediseñado tres veces, en los últimos tres gobiernos, malgastando una enorme cantidad de dinero y recursos, se calculó, diseño y construyó mal y ahora se le ponen puntales para impedir que caiga. ¡Ay Dios! Nuestra IA.


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